Cáritas. 22 de febrero de 2011.- La figura y el cuidado del voluntario de Cáritas fueron analizados durante una jornada celebrada en Santiago de Compostela el pasado sábado, 19 de febrero, a la que asistieron más de dos centenares de voluntarios de toda Galicia y en la que quedó patente que la formación continuada y los recursos económicos son factores fundamentales para poder desarrollar su trabajo en favor de los demás, sobre todo los más necesitados.
Durante la reunión se rindió homenaje a Rafael Rodríguez Couceiro, de Cáritas Interparroquial de A Coruña, que lleva 60 años como voluntario y que al cumplir medio siglo de dedicación en el voluntariado recibió un regalo especial del Papa. ”En mi trabajo como voluntario me mueve todo los días el amor hacia los demás, sobre todo hacia los más necesitados”, dijo el homenajeado a los asistentes.
Más de dos mil voluntarios colaboran con Cáritas en Galicia
En Galicia trabajan más de dos mil voluntarios en las distintas Cáritas Diocesanas, Parroquiales e Interparroquiales. El 81 por ciento sus mujeres y el 19 por ciento hombres, con una media de edad superior a los 55 años, con muchos años de servicio y vinculación a la institución, y con una dedición media a su trabajo de cinco horas semanales. En la reunión de Compostela se reclamó una renovación generacional, para lo que se intentará acercar hacia el trabajo del voluntariado a los jóvenes menores de 35 años, por medio de campañas de sensibilización y el testimonio directo.
El voluntario es una persona que asume su trabajo como una vocación personal y comunitaria de participación social, de servicio gratuito hacia los demás, especialmente los que más sufren, y de compromiso sostenido con la transformación de la sociedad. Se trata de un colectivo dinamizador de la sociedad civil y de la comunidad cristiana, que de manera libre y responsable opta por dedicar parte de su tiempo libre, de manera altruista, solidaria y responsable, colaborando con distintos proyectos para intentar alcanzar un mundo más solidario. La pobreza y la exclusión social son los espacios preferentes de actuación y “son el signo más evidente de la crisis de civilización en la que la realidad está embarcada”, según se señala en los postulados generales de la institución.
Como señalaron en el encuentro los participantes, se debe hacer una información hacia fuera para dar a conocer el trabajo que realizan los volunatarios y que va destinado al servicio de los más necesitados, teniendo siempre como objetivos la verdad, la justicia, la libertad y la convivencia humana. Para el voluntario de Cáritas la persona es el centro de su actuación, “en tanto poseedora de la máxima dignidad posible, en tanto ser integral y social y en proceso de hacerse en la sociedad y de hacer sociedad, se torna en eje y centro fundamental de nuestra acción”, como recordó Emilio López Salas, responsable del Voluntariado de Cáritas España.